Ante la creciente presión sobre los ecosistemas naturales globales, por el aumento poblacional y las demandas de espacio, materias primas y productos, un grupo internacional e interdisciplinario de científicos propuso recientemente nuevas estrategias de protección de la naturaleza.

"Si antes se trataba de mantener ecosistemas en su estado actual o retornarlos a su estado natural", dice el Dr. Jan Schnitzler, especialista en las dinámicas macroevolutivas, "estamos en un cambio de paradigma: las metas de protección se orientan cada vez más a maximizar la capacidad de los ecosistemas para que se puedan adaptar a los cambios actuales y futuros."

En el estudio "Merging paleobiology with conservation biology to guide the future of terrestrial ecosystems", publicado en la revista Science (Vol. 355. de febrero de 2017) que reunió ecólogos, biólogos, paleontólogos, geólogos, juristas, políticos y escritores, se exponen los argumentos que llevan al grupo de científicos a hacer estas nuevas propuestas. 

¿Metas opuestas? 

Observa el Dr. Schnitzler también que "La protección del medio ambiente se verá en el futuro cada vez más enfrentada a dos fines contrapuestos y excluyentes; entre la conservación del máximo de la biodiversidad y de la oferta de servicios ecosistémicos o la conservación de lugares salvajes", dice el Dr. Jan Schnitzler, del Instituto de Biología de la Universidad de Leipzig y miembro del grupo investigador.

En Horizontes 2030 preguntamos..

¿Excluye realmente la conservación de ecosistemas en su estado más cercano al natural, el pensar en su oferta de servicios, qué servicios se incluyen, cuáles se excluyen? ¿Pensar en opuestos excluyentes como el propuesto no es acaso partir de una visión unica y utilitaria de la naturaleza? Esperamos pronto hablar con el Profesor Schnitzler para aclarar estas y otras preguntas que los lectores tengan y a partir de ello seguir con el tema.